Gestionando nuestras emociones para ayudarnos a nosotros y a los demás – MEDITACIONES DURANTE EL CONFINAMIENTO

Cada día nos levantamos con nueva información acerca de la evolución de esta pandemia. Los datos pueden ser alentadores o pueden ser deprimentes. En ambos casos depende de nosotros como respondemos ante estas noticias y las situaciones que puedan derivar de ellas. Según Epícteto, el filósofo que nació esclavo y logró su libertad, el único camino a la felicidad es abandonando todo aquello que se encuentre fuera de nuestra esfera de elección.

Quizás no estemos viviendo un momento idóneo para alcanzar la felicidad, pero sí es un buen momento para evitar la infelicidad. 

Igualmente, nuestras respuestas ante este tipo de situaciones, no solo nos afecta a nosotros, sino que también afecta a todas aquellas personas que tenemos a nuestro alrededor. Más aún cuando en muchos casos, vivimos unas cuantas personas en un espacio reducido y sin poder salir a tomar un respiro.

Nuestros estados de ánimo influirán a los que tenemos al lado y nuestras conductas influirán a los que tenemos al lado.

No podemos controlar los hechos ni las noticias que nos llegan, pero sí podemos controlar como respondemos ante estos hechos y estas noticias. Con disciplina. Con coraje. Viendo esta situación como una oportunidad para crecer y hacernos más fuertes. Protegiendo a los nuestros.

El liderazgo no es un rango, sino la capacidad que tenemos cada uno de responsabilizarnos de nuestra gente.

Gestionando nuestras emociones, nos ayudaremos a nosotros mismos y a los que tenemos cerca.

Esa gestión solo podemos llevarla a cabo nosotros mismos. Con disciplina. Con coraje.