Buscando la serenidad – MEDITACIONES DURANTE EL CONFINAMIENTO

Durante las últimas semanas nuestras vidas se han visto alteradas por completo. Hemos pasado de las estadísticas a los nombres. Personas cercanas a nosotros han sido hospitalizadas. Aquellos familiares y conocidos en la línea del frente luchando por las vidas de los demás exponiendo ante el peligro las suyas. Miles de personas han perdido sus puestos de trabajos. Otros muchos viven con la incertidumbre de qué ocurrirá con sus contratos. Muchos se cuestionan la veracidad de los datos. Otros viven con ansiedad la incertidumbre sobre la duración del confinamiento. Los más desafortunados incluso han perdido sus vidas.

Redactando ideas

En momentos como estos, históricamente muchos han recurrido a la religión y a la filosofía para buscar respuestas, soportar las diferentes perdidas, convivir con la incertidumbre y encontrar la luz al final del camino.

Marco Aurelio, el emperador romano que vivió según los principios filosóficos del estoicismo, en una de sus meditaciones decía que en momentos como los que estamos viviendo, “la primera regla es mantener el espíritu en calma. La segunda es ver las cosas frente a frente y saber qué es lo que son.”  Por muy difícil que sea la situación que nos esté tocando vivir, siempre tendremos la elección de mirar al mal a los ojos y de hacerle frente con la única arma que podemos controlar: nuestra mente.

A Marco Aurelio le tocó vivir bajo su mandato la peste Antonina, que fue la primera peste que afectó globalmente al mundo occidental. 

Aquella epidemia perturbó todas las dimensiones de la vida en el Imperio Romano tales como la economía, la política, la religión y la cultura, y alcanzó una mortalidad del 10% de la población. Se estima qué a nivel global, fallecieron entre 10 y 18 millones de personas.

Para poder lidiar mejor con los pensamientos que le apesadumbraban, Marco Aurelio escribía para sí mismo que todo esto ya había pasado antes, y que volvería a pasar, con un mismo principio y unos estadios idénticos. Se decía que ya había ocurrido anteriormente en muchas otras cortes. Simplemente las personas eran diferentes.

Son momentos de gran incertidumbre y constantes cambios. En momentos como este, está en nuestras manos mantener la mente serena y observar las cosas desde el prisma del emperador romano. 

Centrémonos pues en aquello que podemos controlar: nuestros pensamientos y nuestra actitud. Con calma y con actitud de ganar esta batalla.